miércoles 22 de octubre de 2008

Talamo Nupcial

Fotografía Alberto García Alix

Pasadas las doce me despierto sin embargo el despertador pestañea y vuelve a cerrar los ojos.
Busco en mi repertorio significados de palabras ilusorias que no se perdieron en aquella batalla sin armas pero que desfiguraron parte de la realidad. Me hundo en el perfume de un pañuelo violeta y me sueno la nariz, destapando algunos poros y recobrando el sentido de la orientación que solo algunos conocen, mientras con la otra mano hago disparar el transistor.
No encuentro el teléfono y al abrir la libreta, los nombres y los números desfilan como hormigas en busca del caramelo que continua pegado en el recoveco de la puerta al fondo del pasillo, justo a la izquierda.
Ajusto el bisturí de mis uñas y con la precisión de un cirujano marco el numero, 723 895 5 y dos números más.. Alo, alo...cuelgo.
Luego abro el cajón de la cómoda y busco sábanas limpias, blanco, gris, blanco, naranja, naranja con mostaza, ésta servirá.
Abrigo el colchón con la sabana bajera y con las dos manos elevo con firmeza el lienzo limpio y observo durante un par de segundos como desciende poco a poco como las alas de un pájaro para posarse en la cama con una pulcritud exacta, casi sin cicatrices. Me acuesto y abro los brazos imitando a una mariposa y el perfume a nada, me calma y me devuelve el sueño.
Y solo me acuerdo de apagar la luz cuando doy por extinguido el fuego que me incendiaba.

domingo 19 de octubre de 2008

Big Fish


Decía San Juan de la Cruz que la sardina era más de la tierra que de la mar, haciendo referencia al milagro de la salazón que hacia llegar hasta el interior castellano los redondos toneletes donde el pescado ya entonces se apiñaba "como sardinas".

Anne-Catherine Becker-Échivard baja al mercado, hace cola en la pescaderia, compra sardinas, las sube a su estudio, las limpia, prepara el estilismo y voilà.
Una vez realizado el trabajo va y se las zampa.

viernes 17 de octubre de 2008

La sabiduría de los cuentos

Un cazador, mientras camina por la orilla de un río, se encuentra de pronto en presencia de un drama de la naturaleza: un enorme cocodrilo, tras haber atrapado de un bocado la pata de un oso, trata de arrastrarlo dentro del agua. El hombre mata sin dudarlo al cocodrilo con su carabina, liberando así al oso malherido. Éste lleva un collar en torno al cuello: resulta que pertenece a un circo que está acampado a unos cientos de metros de allí. A partir de este momento, el oso da muestras de un agradecimiento y de un afecto desbordantes hacia su salvador.
Algún tiempo después, el hombre seguido de su nuevo amigo el oso va a hacerle una visita al propietario del circo. Trata de negociar el rescate del plantígrado, arguyendo que hasta ese día ha vivido solo y que por fin ha encontrado a un amigo para llenar esa soledad. -Trato hecho- responde el propietario del circo que termina por ceder ante la insistencia del cazador.
El hombre y el oso se ponen a vivir juntos, el oso velando por su nuevo amo como si éste fuera la niña de sus ojos.
Un día, el hombre decide echar una cabezadita. Le ruega a su compañero que espante las pesadas moscas que no paran de zumbar por encima de su cama. Una vez dormido el hombre, una mosca, burlando la vigilancia del animal, se posa en la frente del durmiente. El oso, tras haber agitado en vano sus patas para obligarla a emprender el vuelo y preocupado de preservar el sueño de su amigo, decide recurrir a procedimientos más expeditivos. Coge entonces una enorme piedra, la lleva a la habitación del durmiente y la deja caer sobre el insecto. Este último muere en el acto así como también el durmiente.

Con esta historia, lo que los sufís quieren decirnos es que es siempre preferible tener un enemigo que un amigo idiota.

Nuestros amigos los osos
Alejandro Jodorowsky

miércoles 8 de octubre de 2008

Extraño

Ayer me paró una amiga por la calle para decirme que este fin de semana celebran una fiesta-homenaje al local donde trabajé hace más de diez años. Volé enseguida hacia una de aquellas noches en las que durante meses serví copas en aquel garito de paredes de piedra y delicada luz y donde una parte de mi vida permanecerá para siempre. Por aquél entonces me había rapado la cabeza y teñido el pelo de color Naranjito, me embutía en unos pantalones estrechísimos de cuadros y casi siempre cubría mi cabeza-bola con una boina roja. De todas las canciones que sonaban en las madrugadas eligo esta, que me invitaba noche tras noche a quedarme apoyada en la pared, mientras el bar se iba quedando vacío y asomaba el amanecer.


-Cuando antes estuviste aquí, no podía mirarte a los ojos. Eres como un ángel. Tu piel, me hace llorar. Flotas como una pluma, en un mundo maravilloso. Ojalá yo fuera especial. Tú eres jodidamente especial. Pero soy un tipo raro, un tipo extraño ¿Qué coño estoy haciendo aquí? -
Creep.-Radiohead-.

viernes 3 de octubre de 2008

Palabras para Julio



De pequeña aprendí que los ríos son las venas de la tierra de la misma manera que las venas son los conductos que riegan nuestros cuerpos y nos dan la vida, esa era mi teoría. Me costó entender porque esos conductos azules se volvían colorados al romperse y que cuando esto sucedía casi siempre significaba que el camino no era el apropiado, sin embargo los ríos casi nunca eran rojos sino azules, siempre azules, entonces ¿en qué se parecían?
De un tiempo hasta hoy he entendido muchas cosas, he comprendido que a veces es necesario nadar a contracorriente como el salmón, aventurarse en los peligros que ello implica y arriesgarse a que de un momento a otro algún obstáculo haga más fácil el naufragio, aún así mis ganas eran más fuertes e intensas de lo que jamás hubiera imaginado y al final lo conseguimos.
Salir del agua fue complicado, por el camino encontramos aguas turbias como el aceite al mezclarse con el vinagre, cauces embriagadores como mil vasos de ron, peligrosas piedras exquisitamente pulidas y estratégicamente colocadas para hacernos daño, raíces arrastradas por la corriente con las que nos topábamos de frente y que muchas veces fueron difíciles de traspasar, pero aún así lo conseguimos.
Llegué desnuda a mi destino, la ropa se había vuelto transparente como el agua y dejaba pasar un frío que quemaba como el cristal. Fue entonces al encontrarnos y poder tocarnos cuando mi vestido del color del hielo se volvió púrpura, fue entonces cuando pude levantar el ala de su sombrero, de su loco sombrero y darme cuenta de que mi viaje río arriba había merecido la pena y de que sus ojos frente a mis ojos eran una realidad.
Gracias por llegar a mí, mi querido Mad Hatter.

Resuena en su sombrero:
Blood Red River.-Beth Orton-.

miércoles 1 de octubre de 2008

Nuestros zapatos -la solución final-

Numero 1 Lula Fortune



Numero 2 Eli



Numero 3 Violette Moulin



Numero 4 Stripper



Numero 5 Eme



Numero 6 Carrascus



Numero 7 Nimue



Numero 8 El Secretario



Numero 9 Nancicomansi



Numero 10 Atikus



Numero 11 Lula Fortune



Numero 12 Futuro Bloguero



Numero 12+1 Princesadehojalata



Numero 14 Mad Hatter



Numero 15 Eva al desnudo



Numero 16 Alf



Numero 17 Eva al desnudo



Numero 18 Vicky



Numero 19 Arwen



Numero 20 Carmen



Numero 21 Koolau



Numero 22 MK



Numero 23 Hackettlife


Primero agradecerle a Striper el premio Unidad que me ha concedido, gràcies amic.
Me alegro de tanta participación y del super grupo que somos. Gracias a todos.
Los zapatos participantes por orden alfabético són:

ALF
ARWEN
ATIKUS
CARMEN (Historias de la mala vida)
CARRASCUS (Blogin in the wind)
EL SECRETARIO
ELI
EME
EVA AL DESNUDO
FUTURO BLOGUERO
HACKETT
KOOALU
LULA FORTUNE
MAD HATTER
MK
NANCICOMANSI
NIMUE (Les llunes de Miranda)
PRINCESADEHOJALATA
STRIPER
VICKY (La inesperada)
VIOLETTE MOULIN